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En nuestras manos. Mantenemos
congelado lo mejor del pollo.
En el madroño proveemos a nuestros
clientes del mejor pollo. Una vez despiezado, envasado y etiquetado,
en el caso del congelado; sometemos al pollo a un proceso
de congelación en nuestro túnel. Después,
bandejas y cajones se trasladan a una cámara donde
se almacenan a una temperatura de congelación, pudiendo
permanecer allí mucho tiempo sin que el pollo pierda
un ápice de su calidad y su sabor.
El servicio que exigen nuestros clientes
Nuestros clientes, repartidos por toda
la Comunidad de Madrid y Toledo, pertenecen a los sectores
más exigentes del mercado: grandes hoteles y restaurantes,
Ministerios, Universidades, colegios, empresas de catering
y restauración. Son ya más de 1600, pero a todos
les tratamos como si fueran el único: personalizando
cada pedido, seleccionado
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