Calidad e Higiene


 

Nuestro secreto: Calidad e higiene.

En las salas de manipulación, nuestros operarios realizan el despiece del pollo de forma tradicional, con la única ayuda de cuchillos perfectamente higienizados. Sólo en el deshuesado de los contramuslos interviene una máquina que separa la carne de los huesos. Toda esta fase del proceso tiene lugar en salas cuya temperatura mantiene constantemente las condiciones de conservación. Así se garantiza en todo momento la frescura de las piezas de pollo que llegarán al consumidor final.

Además, nuestras condiciones de higiene no pueden ser más elevadas. Se lava con jabón y desinfectante todo el utillaje empleado en la fase de despiece y posteriormente se introduce en un armario que lo esteriliza mediante rayos ultravioletas. Una sirena avisa a nuestros operarios del cambio obligatorio de cuchillos. Absolutamente todas las salas que intervienen en el proceso (recepción, manipulado, envasado y almacenamiento) se limpian a conciencia con el chorro de una potente manguera conectada a unos depósitos de agua caliente, jabón y desinfectante. Esta última operación se realiza como mínimo 3 veces al día. Todos los cajones empleados en la distribución se lavan a una temperatura superior a 82ºC en un tren de lavado. Luego, pasan a una sala donde permanecen hasta secarse y, más tarde, se almacenan en palets hasta que son utilizados nuevamente.